domingo, 17 de noviembre de 2013

La sed de no tenerte

Caí en los brazos de Morfeo,
y no es buen día para versos.
hoy los sentidos ladran
a los corazones vacíos,
a la lejanía de los besos,
a los silencios de las palabras sordas.
Hoy es ese día,
en que los mares lloran estrellas
y  los corazones penas,
en que el día es noche
y  lo que siento mierda.
Sí, hoy es ese día de dudas,
en que mi seguridad es arena
que se esfuma entre los dedos,
convirtiendo en desierto,
los prados de la esperanza.
Hoy podría ser ese día,
en que la soledad es amiga,
en que mi corazón llora
por las dudas que te anegan,
en que todo pierde el sentido,
por no tenerte cerca,
en que la vida es efímera
sin el calor de tus caricias,
en que todo es silencio,
silencio en este mar de desalientos,
en esta oscura caverna,
en esta prisión sin rejas,
en este corazón ansioso
deseoso de palabras,
ilusiones, esperanzas.
Este es el miedo!!!.
mi miedo de empezar a sentir,
mi miedo de sentirme vivo,
mi miedo de volar libre,
a merced de los vientos
de esos corazones callados.
El miedo de sentir por ti
y  que tu no estés cerca,
el miedo de no saber
o de saber demasiado.
El miedo de soñarte,
de abrazarte, de quererte!!!.
Por suerte para mi
este miedo es efímero,
pues puede más esa luz
del amanecer de tus ojos,
del mirar de tu sonrisa,
del despertar de mi alma
cada vez que me besas.
Puede más esa paz que reflejas,
cuando a mi vera paseas
por la luna de los sueños,
compartiendo alma, corazón y vida.
Pueden más esos despertares
perdido en tu regazo,
esas risas, esas palabras, esos besos
que salen de tus labios,
trayendo a mis pulmones
aquello que necesitan,
que da calor a mi alma,
que da sentido a mi vida!!!

sábado, 16 de noviembre de 2013

Hablando con mi luna




Hablando con mi luna de la ausencia de mi amada,
vomitando versos para así evitar
las trampas del pensar de mi cabeza,
embutiendo los días 
en el baúl de la desesperación.

Fabricando sueños y luego haciéndolos explotar
en las laderas desiertas de tus besos,
muerto en vida por no tenerte a mi vera.

Así siento la ausencia de quien inventa mi sonrisa
desgranando la ilusión de despertar 
Y tenerte dormida al lado.

Pintando el día a colores
entretengo a la pena mía, 
dibujando el arco iris 
en esos ojos que al mirarme
no necesitan palabras,
en esa alma que al tenerla
lo demás son rastrojos
consumidos por el tiempo pasado.
 

Ahora solo quiero correr,
atravesar el río de piedras que nos separa,
acariciar su alma, 
tenerla por siempre eterna entre estos brazos 
que mueren de sed por su ausencia.


viernes, 15 de noviembre de 2013

Atrapado en la fogata

Atrapado en la fogata
del tronar aletargado de tus besos
que consumen el despertar de los deseos.
Aquí, a tu lado, cerca de tu alma,
anclado en tu deseo, ahogado por el recuerdo
de esos labios de seda,
de esa piel de canela,
de esos ojos que atrapan mis sentidos.
Aquí, lejos de ti, a pecho descubierto
desafiando la tempestad del alma,
de este mar en calma,
inundado de palabras arrastradas por los vientos,
del despertar de los sentidos
que las lleva en volandas
atravesando ríos y montañas
con la s
ola esperanza, el único anhelo,
de que puedas escucharlas,
de atrapar los charcos de las mejillas
devolviendo la cordura
al repicar de mi sentir
por tenerte cerca,
por besar tu alma incandescente
acariciada a fuego lento
por el querer y no poder
de tenerme entre mis brazos
por siempre, en mi alma.

miércoles, 13 de noviembre de 2013

En los pliegues de tu alma.

Miradas de esparto,
que enderezan arco iris,
acariciando las mejillas,
con guijarros forrados de te quieros,
que herrando el sentir incandescente
se arrastra entre sollozos
por el río de tu piel,
que bordea tus caderas.
Aletargado…,
mecido entre los pliegues de tu alma,
dejando entornado el zaguán,
en donde habitan mis miradas,
que andan buscándote,
en el reflejo de este atardecer,
sobre este lago de palabras sordas,
cansadas de correr,
por las gargantas ausentes,
de los que nada dicen,
de los que nada tienen.
Temblores que rompen las sogas,
de los ahorcados al alba,
tras el austero repicar,
de la luna a la mañana,
trayendo a mis oídos,
ramilletes encarnados de tus besos,
de las briznas de tu pelo,
mecidas al antojo
del incansable resoplar
de un eco en la lejanía,
que enciende los candiles,
y los lleva en volandas,
dibujando en su cantar,
que por una mirada tuya,
pondría a tus pies mi vida.

lunes, 11 de noviembre de 2013

Contigo (Haiku)

Entre tus brazos,
escuchando el latir,
solo contigo.

Volviendo a juntar los días

Volviendo a juntar los días,
que de versos andan secos,
tras el arremolinar del tiempo,
que aligerando la leñera,
barrunta el devenir del desconsuelo,
tornando grises, los rescoldos de los sueños.
Oculto en el zarzal, silente en mi agujero
mientras el ocaso galopa ruborizando el día,
voy lamiendo mi dolor, voy rumiando mis heridas,
masticando los cristales quebrados de la despedida,
para tapizar el zaguán alicatado de mi pena.

Tientos

Tomado tientos de tu alma,
me sorprendió la voz ahogada de la luna,
apedreando mi garganta
con el dulce verso del sentir de tu mirada.
Abdicando de mí ser
el sabor amargo de esta soledad que me embarga.
Trayendo a mi memoria el fusilar de tus besos
por los que suspira mi alma.
Embaucando este sentir
arrastrado por el torrente del rugir de tus palabras
que golpean el pecho llegando a mis entrañas.
Arrancando de un manotazo
la coraza de las dudas que atenazan mi querer.
Inundando mi vida del placer de despertar
abrazado a la vida
en el regazo del latir de nuestros días.


A media noche


                                                     A media noche recorro los caminos,
mientras las olas bailan con la luna,
que serena se arrebuja en los mares de tus ojos.
A media noche, sólo a media noche,
tu alma será mía,
mientras corro a galope tendido
las veredas de los sueños,
por las que contigo paseo.
A media noche… tan sólo a media noche,
podré besar tus labios
entre la neblina azul celeste de mis días al verte.
A media noche…
mientras sueño con tu piel, con tus besos, con tu risa,
una parte de mi llora, por no tenerte aquí cerca.
A media noche, siempre a media noche,
te abrazo entre las sábanas desnudas
que guardan tu olor,
entre los pliegues de esta luna,
que a media noche se muere,
apuñalando los días, 
que faltan para tenerte.

El calor de tu mirada


                                                         Hoy he visto sonreír a la luna,
mientras yo danzando en su espalda
tejía versos en el abismo de los sueños
en los que anda mi alma añorando el resoplar
de los días que tu no estas a mi lado.
Yo lanzaba besos a lo lejos,
con la vana esperanza de acariciar tu alma,
de enredarme en tu pelo,
antes del aletargar de esos ojitos
por los que los míos suspiran.
Beso a beso, nuestros cuerpos se acercan
entonando el canto atronador de este deseo,
que consume el metal como si fueran rastrojos,
haciendo cálido el infierno
con el calor del rozar de tu mirada.